PASE LO QUE PASE

Hay veces en la vida que los problemas y las crisis son tan fuertes que los podemos comparar con crecientes de ríos que nos arrastran, nos hacen perder pie, no podemos afirmarnos y no vamos a donde queremos sino a donde el torrente de agua nos lleve. Otros lo pueden comparar con llamas de fuego que te consumen. Primero te quitan el oxigeno, te impiden respirar libremente y te envuelven por completo hasta consumirte totalmente. Cuando nos toca pasar por situaciones así, es bueno recordar las promesas de Dios, especialmente aquella que está en Isaías 43:2  “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni las llamas arderán en ti.” RVC  Los cristianos debemos tener presente que: aunque las circunstancias amenacen hundirnos; nos lleven por la fuerza hacia situaciones que no deseamos; los problemas nos golpeen uno tras otro como las olas del mar y veamos que estamos perdiendo muchas cosas que creíamos aseguradas…Dios está a nuestro lado.

Dios nos anticipa que los problemas pueden sobrevenir y se nos pueden complicar. Pueden aparecer situaciones repentinas, en las que no tendremos recursos a mano para resolverlas. Situaciones en las que no sabremos qué hacer ni cómo proceder por los enormes obstáculos que se nos presenten. Situaciones tan fuertes que superen nuestras fuerzas y nuestra resistencia.

Pero como Dios es previsor en todo, nos dice: “Yo estaré contigo.”

Él nos garantiza Su Presencia real y su acompañamiento en esos momentos más difíciles. Se involucrará en esas situaciones para conducirlas para bien de nuestra vida. Él nos conducirá, nos proveerá y nos protegerá aunque las condiciones sean contrarias en todo sentido. Por eso no debemos temer. Es necesario que pasemos por todas esas circunstancias, a fin de adquirir la madurez necesaria que Dios espera de nosotros. Todo estará perfectamente controlado por su Soberana Voluntad para que todo redunde para nuestro beneficio.

Nadie podrá meter la mano y alterar los propósitos sabios de Dios. Nadie podrá interferir en ellos por mucho que lo planifique y se esfuerce en ello. Las cosas no se darán como nosotros suponemos, sino como Dios ya lo dispuso. Él sabe lo que hace con nuestra vida. Recuerda: Romanos 8:28 Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo a su propósito.  RVC   Dios está muy cerca de nuestra vida. No hay detalle que Él no conozca, aun hasta nuestros gemidos más internos.

Las tormentas, los hornos de fuego, los vientos recios, inevitablemente llegarán a nuestra vida.

Allí es donde se abre una alternativa: O buscamos la ayuda de alguna persona, o confiamos en nuestras propias fuerzas o decidimos confiar en Dios.  “Algunos confían en sus carros de guerra; otros confían en su caballería, Pero nosotros confiamos en el Nombre, ¡confiamos en el Señor, nuestro Dios!” Salmo.20:7  RVC

Nunca enfrentarás el futuro tú solo/a. Esta es la clave de valor: No hay nada que temer cuando sabes que Dios está cerca. Por tu cuenta podrías ahogarte, pero Él dice en Hebreos 13:5 “No te desampararé; Ni te abandonaré”. RVC.

Ptr . Hugo Marquéz

Dios bendiga tu vida en esta nueva semana.

Manolo Jurczuk

Pastor

No hay comentarios aún... ¡Se el primero en dejar una respuesta!

Dejar un Comentario