LA VIDA CON CRISTO, UNA VIDA DISCIPLINADA

En nuestra cultura, lamentablemente la “disciplina” está asociada al castigo.  Al hablar de disciplina, lo hacemos en el sentido de “tener una vida ordenada ó bajo control”

En el libro de Proverbios 15:32 dice “El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma”. Tratando de hacer una transliteración, podríamos decir que quien no le da valor a una vida disciplinada, perjudica, lastima, su ser interior.   Es que, quien no tiene una verdadera vida disciplinada, derrocha tiempo, se le pasan los días, los meses y los años, mientras va acumulando un sentimiento de no haber sido provechoso.   Muchas personas expresan algo así. “Se me fue el día y no hice nada”; “se pasó otros mes y no avancé nada”… y así se va yendo la vida sin realizar y concretar  aquellas cosas para las cuales Dios nos ha dado existencia.

La disciplina no tiene que ver con hacer o no hacer ciertas cosas que otras personas, organizaciones o instituciones me dicen o enseñan.   El cristiano tiene que decidir por sí mismo delante de Dios y ser responsable de sus decisiones.  El Apóstol Pablo decía: “Todas las cosas me son permitidas mas no todas me convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar por ninguna”. Él tenía un gran sentido de la “Libertad Cristiana”  y no se sentía obligado por nadie a actuar de una manera determinada.   Pero esa libertad también iba acompañada de un gran sentido de “Responsabilidad Cristiana”  lo cual le daba el derecho de elegir en cada momento lo que era más conveniente y coherente con su Vida Cristiana.

Pablo había salido de los límites de Palestina y había llegado a Grecia a evangelizar.  Allí se encontró con los atletas que competían en las Olimpiadas y observando sus vidas hizo una analogía con lo que es la Vida Cristiana: “Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos para recibir una corona corruptible; pero nosotros una incorruptible”

Pablo entendía muy bien lo que era la disciplina.  El consideraba que es la capacidad de elegir en cada momento aquellas conductas, acciones, que estén alineadas con la dirección del objetivo que persigo.  En definitiva, ser disciplinado no es ser estricto, restringido, limitado, estrecho, amargado.   Ser disciplinado es tener en claro quién soy, que quiero y adonde me dirijo.

Es importante tener en claro que la disciplina o la falta de ella, determinará el éxito o el fracaso de todas las cosas que me proponga o que emprenda.  Sin disciplina, ningún plan alcanza su meta.  Todo plan pequeño o grande no se podrá llevar a cabo sin disciplina.

La disciplina no es algo que se encuentre en algún lugar o que la podamos comprar por algún precio.   La disciplina es: “Un proceso educativo destinado a producir pautas específicas de conductas deseadas”

¿Que ayuda a tener una Vida Disciplinada?:

1.- Tener Valores Firmes Saber de antemano lo que es correcto, lo que es verdadero, lo que es justo… sin dudas ayudará a tener más en claro las decisiones que debo tomar.  Si no tengo en mi vida esos valores firmes, dudaré lo que es correcto hacer.

2.- Tener Prioridades Claras El problema no está en elegir entre lo bueno y lo malo.  La mayor dificultad está en elegir entre dos cosas buenas.  En ese caso debo tener en claro cual es prioritaria, cual es primordial.  Si no tengo esa claridad estaré confundido.

3.- Tener Inspiración en lo que hacemos. Pablo decía: Y todo lo que hagan, háganlo de corazón como para Dios y no para los hombres. El consejo es hacer las cosas con la mayor motivación interior, porque todo lo que hacemos es para Dios. (Pastor Hugo Marquez)

Dios te bendiga en esta semana.

Manolo Jurczuk

Pastor

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