VIVIENDO POR FE

2da de Corintios 4:7

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que se vea que la excelencia del poder es de Dios, y no de nosotros

Algunos cristianos piensan que al venir a los pies de Jesús, los problemas se terminan. No es así, nunca el Señor nos ha prometido evitarnos las pruebas, Él ha prometido acompañarnos, asistirnos e interceder delante del Padre cuando estemos en medio de las pruebas.
Quienes están confundidos deben recordar el pasaje donde Jesús le dice a Pedro: Simón, Simón, he aquí Satanás te ha pedido para zarandearte como a trigo, pero yo he rogado para que tu fe no falte. San Lucas 22:31-32.
“Zarandear como a trigo”, implica sacudir, aventar, levantarte y dejarte caer, como si fuésemos manojos de trigo.
Satanás te ha pedido. Satanás no puede atacar o “zarandear” a ningún verdadero creyente, si Dios no se lo permite.
Pero yo he rogado, no para que la prueba no venga, sino para que tu fe no falte.

Podemos atravesar por las pruebas más duras, problemas, necesidades, persecuciones, etc., pero mientras nuestra fe se mantenga viva y firme, de allí nos vamos a levantar para seguir adelante. Las pruebas que vienen a nuestras vidas, es porque Dios las permite. Cuando una prueba llega a nosotros es porque ya ha pasado antes por las manos de Dios, y si Él lo permite es porque sabe que es para nuestro bien y podemos vencerla y también Dios quiere mostrarle al incrédulo que se puede vencer por fe. Y nos usa a nosotros como instrumento.
Pablo era un hombre amado por Dios. Él como buen Padre jamás buscaría el mal de sus hijos. Pero algo debía cambiar en la vida de Pablo, por lo cual Dios estaba permitiendo que todas estas cosas pasaran. ¿Te has preguntado por qué vienen algunos problemas a nuestra vida? Cuando de la nada te saltan los problemas, tal vez cuando más consagrado estás, cuando más entregado, cuando menos problemas quieres tener en tu casa, con tus hijos o con tu marido o con tu esposa, y uno se cuestiona. Dice: “¿Por qué”?
Cuando los problemas vienen a tu vida, no vienen para destruirte.
Dios envía su unigénito hijo Jesucristo para pagar todas tus deudas y hacerte salvo de toda condenación, ¿después te va a agarrar a golpes para que entiendas? ¿Se descuidará Dios de lo que tanto le costó? Dios no haría eso.
Nuestra vida siempre está en un proceso de transformación, le entregas tu ser a Dios y Él sacará lo mejor de ti. Pablo dice que: aunque el hombre exterior se desgasta, el hombre interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea, produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. 2a.Corintios 4:16
Si de todas formas vamos a tener problemas, hay que tener la mejor actitud. Como Pablo que reconociendo sus problemas, mostraba una actitud correcta
• “atribulado en todo… mas no angustiado”
• “en apuros… pero no desesperados”
• “perseguidos… mas no desamparados”
• “derribados… pero no destruidos”

Tú vas a entrar en el proceso de transformación de Dios, entendiendo dos cosas importantes: a) Dios está en control. El dijo: “No te dejaré, ni te desampararé.
b) Cuando entres, debes hacerlo con un espíritu de fe.
Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. El proceso de transformación es precisamente eso, un proceso. Porque va a producir algo en ti. Un proceso productivo de acuerdo a lo que decía Pablo, es leve y momentáneo. Lo que te puedo garantizar con la Palabra en la mano, es que serás una mejor persona, serás un instrumento mejor para el Señor, El podrá confiarte más cosas, tú disfrutarás de una vida mejor. El es un Dios de dioses y Señor de señores. Gloria a Su Nombre!!!

Hugo Marquez

Pastor

 

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