TU PALABRA ME HACE SABIO Y ME ENDULZA LA VIDA

“¡Cuanto amo yo tus enseñanzas! ¡Todo el día medito en ellas! Me has hecho más sabio que mis perseguidores, porque tus enseñanzas están siempre conmigo. Entiendo más que mis maestros, porque tus testimonios son mi meditación. Comprendo mejor que los ancianos, porque obedezco tus mandamientos; Me he apartado de todo mal camino, para obedecer tu palabra. No me he apartado de tus juicios porque eres quién me dirige. ¡Cuán dulces son tus palabras en mi boca! ¡Son más dulces que la miel en mis labios! Tus mandamientos me han dado inteligencia; por eso odio toda senda de mentira.”  Salmos 119: 97-104 (RVC).

Nuevamente el salmista nos sorprende con sus afirmaciones y nos ilustra con tanta claridad lo que la Palabra es y significa para él. ¡¡Cuanto amo tu ley!! Es una expresión de alguien que está totalmente entregado a Dios, alguien que en su diario vivir, se sostiene en la Palabra como su recurso primordial para enfrentar toda circunstancia difícil de la vida.

Es más, afirma que su maduración y crecimiento en sabiduría, se debe a que obedece y se aferra a los preceptos de Dios, termina diciendo que los mismos son como miel en su boca, llenos de dulzura.

Que podamos aprender del salmista a caminar cada día de nuestra vida, buscando en la Palabra el recurso para madurar y crecer en inteligencia.

Dios te bendiga en este día.

Manolo Jurczuk

Pastor

 

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