TU PALABRA ME DA VIDA

“Siento que me muero esperando tu salvación, pero sigo confiando en tu palabra. Los ojos se me apagan esperando tu promesa y me pregunto: ¿Cuándo vendrás a consolarme? Me siento tan inútil como un odre viejo, pero tengo presentes tus estatutos. ¿Cuántos años más me quedan de vida? ¿Cuándo dictarás sentencia contra mis enemigos? Gente altanera me ha tendido trampas, pues no actúan de acuerdo  con tu ley. Todos tus mandamientos son verdaderos; ¡ayúdame, porque sin razón soy perseguido! Poco ha faltado para que me derriben, pero ni así me he apartado de tus mandamientos. ¡Dame vida, conforme a tu misericordia, para que cumpla los testimonios que has emitido!

SALMOS 119: 81-88 (RVC).

El salmista ingresa en un estado de preocupación por su existencia, piensa que se le van los días, que el fin de la vida asoma en el horizonte, y además, experimenta situaciones difíciles donde es perseguido y acosado, por enemigos que buscan su destrucción.

En esos momentos tan duros, él nuevamente afirma con convicción que El Señor es su ayudador, su aliento, su vida plena, en Él puso su plena confianza.  Termina diciendo: Dame vida, conforme a tu misericordia, que nosotros, al igual que el salmista,  podamos entender y a partir de la comprensión, caminar seguros cada día, sabiendo que la misericordia de Dios es nueva cada día, y que su Amor por nosotros es eterno. Que Él inyecte Vida a tu vida en este día y durante toda esta semana.

Dios te bendiga

Manolo Jurczuk

Pastor

 

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