CAMPAÑA 40 DÍAS – DÍA 40

GOCÉMONOS EN LA COSECHA!

Entonces les habló por parábolas de muchas cosas. Les dijo: El sembrador salió a sembrar (…) Pero una parte cayó en buena tierra, y rindió una cosecha a cien, sesenta, y hasta treinta semillas por una”. San Mateo 13: 4; 8 (RVC).

Estamos viviendo un tiempo de campos blancos para la cosecha. En nuestro país, y en todo el mundo, vemos que se cumple la Palabra de Jesús cuando dijo: “…Alcen los ojos, y miren los campos, porque ya están blancos para la siega” San Juan 4:35 b (RVC). La siembra que se realizó en otros tiempos, con lágrimas y esfuerzo, por parte de aquellos queridos misioneros y siervos de Dios que surcaron estas latitudes, hoy vemos como está siendo cosechada. La Palabra de Dios crece y se multiplica en todo el mundo. Los corazones están abiertos para recibir el mensaje del evangelio. Por lo tanto debemos cosechar con ¡alegría! El valor de cada persona nos desafía a cuidarla como se merece. Esa vida vale tanto como tiene valor la sangre de Jesús. Cuidemos con responsabilidad las vidas que Dios pone a nuestro cuidado. Son el fruto del sacrificio de Cristo en la cruz del calvario. Deseemos el fruto al ciento por uno. Caminemos cada día en la victoria que Jesús logró para nosotros, buscando Su Presencia cada día, revestidos con Su Poder, llevando la bandera de Cristo como estandarte. Hagamos fiesta por cada persona que vuelve al Padre, que viene a los pies de Cristo…que este desafío lo vivamos los 365 días del año y no solo 40 días. Que la fiesta no se detenga. Aleluya.

Gloria a Su Nombre.

OREMOS:

  • Para que sean abiertos nuestros ojos de la fe y veamos la cosecha que Dios nos quiere entregar.
  • Que, como Iglesia, valoremos cada vida y la cuidemos con gozo.
  • Que ninguno se detenga en el plan de Dios, sino que siga adelante cumpliendo la tarea evangelizadora, a los que están cerca nuestro y hasta lo último del la tierra.

 

Dios te bendiga al finalizar esta campaña, Él derrame sobre tu vida, una pasión por Jesús, pasión y mucho amor por las almas. Que no te detengas en tu búsqueda de Dios, en tu anhelo de renovación personal y en el servicio al Rey de Reyes y Señor de Señores.

Manolo Jurczuk

Pastor

 

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