CAMPAÑA 40 DÍAS – DÍA 34

TIEMPO DE SALVACIÓN

“… Esto quiere decir que, en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, sin tomarles en cuenta sus pecados, y que a nosotros nos encargo el mensaje de la reconciliación. Así que somos embajadores en nombre de Cristo, y como si Dios les rogara por medio de nosotros, en nombre de Cristo les rogamos: Reconcíliense con Dios” 2ª. Corintios 5:19-20 (RVC).

Dios busca gente que esté dispuesta a sacrificar tiempo, no solo para la tarea de predicar, sino para  interceder, gemir, clamar y derramar lágrimas por aquellos que están en necesidad.

La Palabra nos enseña que Jesús mismo, elevaba sus oraciones clamando al Padre: “Cuando Cristo vivía en este mundo, con gran clamor y lágrimas ofreció ruegos y súplicas al que lo podía librar de la muerte, y fue escuchado por su temor reverente” Hebreos 5:7 (RVC).

Siguiendo Su ejemplo, comencemos a orar y clamar, a gemir y llorar por los que se pierden. No dejemos pasar un solo día sin que esto sea una realidad en nuestras vidas. La responsabilidad de la evangelización depende de nosotros y no de las personas que tienen que oír. “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, lo está entre los que se pierden; pues como ellos no creen, el dios de este siglo les ha cegado el entendimiento para que no resplandezca en ellos la luz del evangelio de la Gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” 2ª. Corintios 4:3-4 (RVC).

¿Por qué razón está encubierto el evangelio?

Porque el dios de este siglo, el mentiroso, el usurpador, el ladrón, cegó el entendimiento, la mente de los incrédulos para que no les resplandezca la luz de Cristo. No hay corazón duro para Dios, sino que el diablo, por medio del espíritu de incredulidad, ciega el entendimiento de las personas. Si no creen,  es por la obra de un espíritu demoníaco de incredulidad que gobierna sus mentes. Por lo tanto ¿Qué hay que hacer? Hay que expulsar al dios de este siglo, al diablo, a Satanás de la región diciéndole: ¡Satanás, demonio de incredulidad, suelta las mentes!! Y cuando él lo hace, la luz del evangelio resplandece.

La victoria está en nuestras manos

Debemos prepararnos para ver a las multitudes y decirles con amor: Jesús te ama!!!

Dios ama con un amor compasivo nuestra tierra y a los que la habitan.

Por tal motivo, no hay que dar un solo paso atrás, ya hemos retrocedido bastante y el enemigo ha ocupado esos espacios. Dios nos ha dado la autoridad para conquistar la tierra. Lo que hemos visto y oído, no es nada comparado a lo que Él quiere darnos. Debemos proclamar el evangelio de Cristo a los cuatro vientos para que el enemigo retroceda y calle sus mentiras.

OREMOS:

  • Que las paredes no detengan nuestras palabras y que el mensaje de verdad derribe los obstáculos.
  • Que podamos comprender que Dios no ha cambiado, Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
  • Que El Señor nos llene de Su Poder y nos conceda que con todo denuedo prediquemos Su Palabra.

Dios te bendiga en este nuevo día.

Manolo Jurczuk

Pastor

 

No hay comentarios aún... ¡Se el primero en dejar una respuesta!

Dejar un Comentario