CAMPAÑA 40 DÍAS – DÍA 32

OREMOS CONFIADAMENTE

“Pídeme que te dé las naciones como herencia, y tuyos serán los confines de la tierra.” Salmos 2:8 (RVC).

Vivimos en un tiempo donde muchos están desesperanzados por las cosas que les suceden y no pueden ver a Dios en los eventos comunes de cada día. Pareciera como si Él estuviera muy lejos y por ende, toda la confianza está puesta en lo humano, lo material y solo es posible lograrlo en sus propias fuerzas. En este versículo del libro de los Salmos, Dios nos desafía a buscarlo, a orar y a clamar a Él. Para eso debo acercarme a Dios cada día. Él está atento a las  oraciones siempre, y nos hace una promesa extraordinaria. “Pídeme que te dé las naciones” Que seguridad nos brinda nuestro Dios. ¿ Y si nos animamos en nuestro vecindario, allí donde Él nos ha puesto, a ser sal y luz?

De esta manera, nos apropiamos espiritualmente de la zona como parte de nuestra herencia. Es el paso inicial para luego ir hasta los confines de la tierra. Hay muchas personas que nos necesitan y no escucharán una Palabra de Dios, a menos que nosotros se la llevemos. Cuando Él nos empieza a usar, no debemos limitarlo, pues Él es más grande que el templo y está más allá de las cuatro paredes. Jesús pasaba más horas en la calle, entre las gente, que en el templo, porque en la calle estaba la necesidad. Muchos de los necesitados, nunca entrarán al templo, por lo tanto, es nuestra responsabilidad, no solo los que vienen a la reunión sino de aquellos que ni siquiera conocemos, pero que Dios nos ha encomendado pastorearlos con alegría y gozo.

Si hay hermanos que no vienen, anímate a visitarlos, a orar por ellos, a bendecirlos. A los pies de la cruz de Cristo, hay mucho lugar para recibir a los vecinos y conocidos para que conozcan al Señor de la vida.

Este es el tiempo, Dios nos llena de fuerza y Poder, y nos da autoridad para ser más que vencedores en Él. No estaremos solos, El siempre va con nosotros cuando le servimos y nos ocupamos de Su obra. Su Palabra no vuelve vacía. Por lo tanto, oremos confiadamente y tomemos posesión de la tierra que Dios nos dio, conquistemos el barrio y prediquemos Su Evangelio y Su Palabra Gloriosa.

OREMOS:

  • Señor, ayúdanos a buscarte confiadamente y de todo corazón, sabiendo que respondes a nuestras oraciones.
  • Señor, permítenos apropiarnos espiritualmente de nuestro barrio, de la cuidad donde vivimos, y ser sal y luz como nos enseña tu Palabra.
  • Danos nuestra herencia y capacítanos porque queremos ir a donde nos envíes.

 

Dios te bendiga en esta nueva jornada de los 40 días.

Manolo Jurczuk

Pastor

 

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