JESÚS: EL PAN DE VIDA

Juan 6: 25-59

El pasaje de la Biblia que acabamos de leer está en el contexto de uno de los tantos milagros que Jesús hizo,  dice la Palabra que pasado el tiempo, como se hizo de noche, los discípulos le dijeron…”despide a la gente para que vayan y busquen comida…” a lo que Jesús les respondió…” dadles vosotros de comer”. Ante esta indicación del maestro, los discípulos se quedaron sin respuesta…solo pensaron en los recursos materiales, que para ese momento,  les era algo imposible de cumplir… ¿de dónde compraremos tanto pan para que coman éstos? Pero Jesús tenía la salida… (Él siempre tiene la salida)…  bendijo 5 panes y 2 peces que los discípulos consiguieron gracias al aporte de un niño…y los convirtió en alimento suficiente para una multitud de más de 5000 personas (sin contar a las mujeres y a los niños/as). Pero luego, dice el relato que se retiró a un lugar solo, se fue de allí…y muchos preguntaron por Él pero resulta que se había ido caminando sobre las aguas hasta el otro lado del lago… Al día siguiente, comenzaron a buscarlo hasta que lo encontraron pero estaba del otro lado… ¿cómo llegaste hasta acá? le preguntaron…a lo que Él les contestó…”Uds. no me buscan por haber visto señales, sino porque comieron el pan y quedaron satisfechos.  Trabajen, no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, la cual el Hijo del Hombre les dará; porque a este señaló Dios el Padre” y ante muchas otras preguntas, Jesús les dice” Yo soy el pan que da vida, Los padres de Uds. comieron el maná en el desierto, y murieron…. Éste es el pan que desciende de cielo, para el que coma de él no muera... “. Jesús es el Pan de Vida.
1. Él transforma por completo la vida de aquel que cree en Él

  • ¿Quién es este Jesús? Que no quiso ser rey (v.15) después de haber alimentado una multitud y que afirma que es el pan que da vida -. Él que caminó sobre las aguas y calmó el viento y las olas.
    Una pregunta que debemos hacernos es:
    ¿Quién es JESÚS para mí? ¿Qué significa Él para mi vida?
    Lo que ocurre es que a menudo se convierte, mi relación con Jesús, en una actividad puramente religiosa. Concurrimos a las reuniones, oramos, leemos la Biblia, cumplimos con una rutina y nada más. Vivimos una fe llena de condicionamientos, convirtiéndose en algo que lo experimento solo por la mañana o en la tarde del domingo, siempre que surja algo más interesante.
    Pero Jesús dijo enfáticamente: “Yo soy el pan que da vida.”
    Él es el único que satisface. Todos aquellos que se sustentan en Él no tendrán nunca hambre ni tendrán sed (v. 35).
    De lo que se trata es de estar vivo espiritualmente. No es tan solo alimentar el cuerpo sino llenar el espíritu de Su Presencia.  Pero cuando vivimos sin Jesús, solo damos pasos en soledad, caminamos sin esperanza y sin propósito. Más con Jesús la vida es diferente.
    Nunca tendremos hambre y sed jamás
    Jesús dijo: “Yo soy el pan que desciende del cielo” El maná para nuestros días….
    Dios mandó maná para el pueblo de Israel durante el éxodo en el desierto, esta es una figura de Jesús como el “pan de vida.” Ellos tenían que depender de Dios para recibir su alimentación diaria, clamaron a Dios y Dios les entrego un alimento sobrenatural.

2. Jesús debe ser nuestro Maná diario
Al determinar buscar al Señor cada mañana, tenemos el alimento para vivir la vida cada día. Él les enseño a sus discípulos a depender de Él, que le buscaran día a día… de tener una intima, profunda y permanente  relación. Solo JESÚS es quién te da la comida para este día.

Nadie te puede satisfacer en esto… ni el dinero, ni el trabajo, ni la fama, ni el bienestar, aunque todo eso puede ser algo bueno en su justo lugar, pero lo cierto es que no alimenta ni el espíritu ni el alma.  Lo que necesitamos tener es una dependencia total, absoluta y permanente con JESUS, Él es nuestra única fuente de sustento y de vida.

Jesús dijo: “Si uno come de este pan vivirá para siempre“. Si fundamos nuestra vida  en El nunca tendremos hambre ni sed. Nuestras vidas espirituales se mantendrán tan completas que permaneceremos firmes ante cualquier circunstancia que nos toque vivir.

Ahora, uno puede hacer esta pregunta ¿Por qué las personas no buscan a Jesús con hambre y sed?

Debe ser que, de manera parcial, llenan sus vidas con lo que no alimenta, Solo acuden a Jesús, cuando el dolor es lo suficientemente grande, o el agua les llegó al cuello, en esa situación claman a Dios por ayuda…¿por qué esperar a llegar a una situación extrema? Hoy es el día de buscar a Jesús para saciar el hambre y la sed interior.

Dios te revele a través de Su Espíritu esta verdad, esta realidad, de que necesitas de Jesús para saciar tu hambre y sed de cada día.

Dios te bendiga en esta semana.

Manolo Jurczuk

Pastor

 

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