LAS PROMESAS DE DIOS Y SUS DEMANDAS

LAS PROMESAS DE DIOS Y SUS DEMANDAS

Levítico 26:1-13

“No se harán ídolos ni esculturas, ni levantarán estatuas, ni colocarán en su país piedras pintadas para adorarlas, porque yo soy el Señor su Dios. Respetarán mis días de reposo, y mostrarán reverencia por mi santuario. Yo soy el Señor. Si ustedes siguen mis decretos, y cumplen y practican mis mandamientos, yo haré que llueva a tiempo, y que la tierra produzca, y que los arboles del campo den su fruto. Aún estarán cosechando su trigo cuando ya será tiempo de la vendimia, y aun estarán vendimiando cuando ya será tiempo de sembrar. Ustedes comerán pan hasta saciarse, y habitarán la tierra en tranquilidad. Yo haré que haya paz en la tierra, y ustedes dormirán sin sobresaltos, porque yo eliminaré de su tierra los animales salvajes, y la espada no llegará a su país. Ustedes perseguirán a sus enemigos, y ellos caerán ante ustedes a filo de espada. Bastarán cinco de ustedes para poner en fuga a cien; un centenar de ustedes pondrá en fuga a diez mil, y sus enemigos caerán ante ustedes a filo de espada. Yo les mostraré mi favor y los haré crecer y multiplicarse, y afirmaré mi pacto con ustedes. Comerán alimentos añejados, y pondrán aparte lo añejo para guardar lo nuevo. Yo estableceré mi residencia en medio de ustedes, y no los rechazaré. Andaré entre ustedes, y yo seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo. Yo soy el Señor su Dios, que los sacó de la tierra de Egipto, para que ya no fueran sus esclavos. Yo rompí las correas de su yugo, para que ustedes pudieran caminar con el rostro en alto”   versículos 1 al 13   (Versión RVC)

Una promesa es algo que se hará realidad en el futuro y que será para nuestra bendición pero que requiere del cumplimiento de ciertas condiciones de nuestra parte. Esa promesa se concreta si tenemos fe.  Según el diccionario es un acto o expresión en que nos imponemos en hacer una cosa. También se trata de cumplir con fidelidad los deberes que nos corresponde.

En el idioma  Hebreo significa anuncio o  proclama pero en el idioma Griego (epaggelia)  significa  comprometerse en hacer algo, profesar, jurar, dar por seguro, implica tener certeza y garantía.

En el relato del capitulo 26 del libro de Levítico encontramos las condiciones que Dios estableció para su pueblo y vemos que las mismas tienen que ver con una vida de santidad en el diario vivir del hijo de Dios y poder recibir así las bendiciones que Él nos quiere dar.

Veamos las condiciones de Dios

1.- No debemos hacer ídolos: Un ídolo es algo o alguien que suplanta y ocupa el lugar de Dios. No debemos adorar imágenes ni tenerlas en nuestra casa. Ni el dinero  ni persona alguna (músico, actor, deportista, político, etc.) deben ocupar el lugar de Dios en nuestro corazón. A veces la televisión puede llegar a ser un ídolo. Algo o alguien que llega a ocupar el primer lugar en nuestro corazón desplazando al Señor se convierte en un ídolo. El Señor es celoso de ello, Él dice: “yo soy el Señor su Dios”.

2.- Debemos guardar el día del Señor: no sólo debemos concurrir a Su casa sino también debemos hacerlo con una actitud de reverencia. No debemos poner excusas para no congregarnos regularmente.

3.- Debemos obedecer la Palabra de Dios: Porque si no andamos en santidad no veremos el cumplimiento de las Promesas de Dios.  Es vivir en la práctica de cada día la nueva vida con Cristo. Ponerla por obra.

En pocas palabras:

  • Vivir en obediencia guardando sus decretos.
  • Apropiándonos con fe de sus promesas. El Señor las declaró, son para vos, para mí, tan solo debemos creer sin dudar y se cumplirán.

Veamos ahora las promesas de Dios: Él  promete

a) Darnos la provisión de cada día “…yo haré que llueva a tiempo, y que la tierra produzca, y que los arboles del campo den su fruto. Aún estarán cosechando su trigo cuando ya será tiempo de la vendimia, y aun estarán vendimiando cuando ya será tiempo de sembrar. Ustedes comerán pan hasta saciarse… “. Pidamos al Señor el pan de cada día como oró el Señor Jesús en la oración modelo; no debemos preocuparnos porque el día de mañana que ya traerá propio su afán.

b) Darnos paz y descanso “… Yo haré que haya paz en la tierra, y ustedes dormirán sin sobresaltos, porque yo eliminaré de su tierra los animales salvajes, y la espada no llegará a su país”. Mucha gente no puede dormir, no puede conciliar el sueño por los muchos problemas que la agobian mientras que el hijo de Dios que se apropia de la promesa, puede decir como el Rey David  “En paz me acostaré y asimismo dormiré, porque sólo tu Señor me haces estar confiado” Salmo 4:8.

c) Darnos bendición para nuestro país:y la espada no llegará a su país“. En estos tiempos de tanta inseguridad, de violencia, convulsión social, si la Iglesia,  el pueblo de Dios  vive en santidad y tiene fe, Dios traerá la paz a la nación.

d) Darnos crecimiento y multiplicación: “Yo les mostraré mi favor y los haré crecer y multiplicarse, y afirmaré mi pacto con ustedes…”. Debemos tomar esta promesa para la iglesia, para las células, para nuestra economía, para la familia. Tenemos que creer que El Señor lo hará. Si dudamos, la duda no nos lleva a ningún lado. Sólo la fe produce el milagro de Dios.

e) Darnos cosas nuevas Comerán alimentos añejados, y pondrán aparte lo añejo para guardar lo nuevo.”. Dios es Creador e innovador, Él hace cosas nuevas. La rutina en cambio, termina causando aburrimiento, no nos proyecta para adelante;  la fe tiene expectativas de cosas nuevas de Dios para cada día.

f) Darnos Su Presencia Yo estableceré mi residencia en medio de ustedes, y no los rechazaré. ” Él nos promete Su Presencia con nosotros cada día hasta el fin del mundo. (San Mateo 28:20 b).

g) Darnos libertad espiritual “… Yo rompí las correas de su yugo ” Jesús decía que Él era nuestra libertad… “Si ustedes permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad os hará libres” “Así que, si el Hijo los liberta, serán verdaderamente libres”. San Juan 8:31-36. Esta verdad y esta libertad solamente la puedo experimentar en Cristo.

h) Darnos dignidad “… para que ustedes pudieran caminar con el rostro en alto” Dios nos vuelve a poner en el lugar que siempre debíamos haber estado, en el lugar de hijos y no de esclavos.

Es importante que sepamos que cuando Dios habla, sus Palabras llevan en sí Poder. Cuando  declara,  “Así como la  lluvia y la nieve caen de los cielos, y no vuelven allá, sino que riegan la tierra y la hacen germinar y producir, con lo que dan semilla al que siembra y pan para el que come, así también mi palabra, cuando sale de mi boca, no vuelve a mí vacía, sino que hace todo lo que yo quiero, y tiene éxito en todo aquello para lo cual la envié”.   Isaías 55:10-11.

Cuando uno comprende el potencial que hay en las Promesas de Dios, y todo lo que se puede desatar por fe, la vida cristiana cambia de una vida religiosa y aburrida en una vida diferente, una aventura de fe y de  victoria. Las circunstancias difíciles no son parte del plan de Dios, sino que son experiencias temporales que Él permite que nos ocurran  y que tienen que doblegarse ante el Poder de la Palabra de Dios y Sus promesas.

Llegamos a ser canales de Su Amor que Él usa para mostrar su Voluntad en la tierra. Por lo tanto ¡Ponte en pie ahora! Busca sus Promesas y úsalas como herramientas para construir tu futuro de Bendición.

Dios te bendiga en esta semana!!!

Adriana y Manolo Jurczuk

Pastores

 

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