DIOS ES NUESTRA AYUDA EN TIEMPOS DE CRISIS

Salmo 55:16-18
Yo, por mi parte, voy a pedirle ayuda a Dios; ¡Él habrá de salvarme! Mañana, tarde y noche, no dejaré de rogarle; ¡Él habrá de escucharme! Mucha gente me ataca, pero Él me rescatará; me hará salir sano y salvo de la lucha que ahora libro.(Lenguaje Actual)
¿A quién acudimos, a quién clamamos cuando pasamos por momentos de crisis, cuando tenemos dificultades en las relaciones, cuando pasamos por momentos de escasez o necesitamos de manera imperiosa un milagro?
Lo que ocurre es que muchas veces ante una sobrecarga de tareas y de trabajo, sufrimos lo que se llama: El Síndrome de Bourn Out, o también llamado quemado, fundido, agotado, algo que lo padecen quienes realizan su trabajo en contacto muy cercano a las personas y por este excesivo esfuerzo en tiempo e intensidad, trae como resultado un agotamiento psicofísico. Por lo tanto, no queda tiempo libre para nada. Ocurre también cuando las expectativas en esa persona no son satisfechas, acarreando consigo un estado de frustración en la vida y que luego se vive en el cuerpo.
Es muy común que lo sufran los médicos, empresarios, pastores, maestros y profesores así como estudiantes, y también las ama de casa.
En la Biblia encontramos a Elías, Un profeta de Dios y líder del pueblo que experimentó, después de una victoria con Dios, un cuadro de stress que está relatado en 1ª Reyes 19:3-8; Se nos cuenta aquí como este varón de Dios ingresa en un estado depresivo y de angustia, y no quiere seguir estando en su lugar de trabajo, decide huir, piensa en quitarse la vida por la gran opresión y el temor que experimenta. Esa crisis de una sobrecarga llega a su vida y todas sus experiencias, éxitos y logros del pasado quedaron a un costado.
¿Cuáles son los síntomas del Síndrome de Bourn Out?
• físicos: fatiga, problemas en conciliar el sueño, dolores de cabeza, impotencia, trastornos gastrointestinales, etc.
• emocionales: irritabilidad, ansiedad, depresión, desesperanza, etc.
• de la conducta: agresión, actitud defensiva, cinismo, abuso de sustancias, etc.
• laborales: ausentismo, falta de rendimiento, desgano en la realización de las tareas.
• relacionales/ interpersonales: pobre comunicación, falta de concentración, aislamiento, etc.
Si estos son síntomas que están presentes en tu vida, recuerda siempre lo que Jesús dice: “Venid a mi todos los que estáis trabajados y cansados y yo os haré descansar.”
En nuestro mundo actual, las personas echan mano y buscan soluciones en muchos lugares. Van desde los recursos puramente humanos hasta la utilización de elementos que provienen del mundo de lo oculto. Sin embargo, nosotros como hijos de Dios debemos volcar siempre nuestra mirada en Dios cuando esos problemas nos amenazan y se presentan en nuestra vida.
Veamos las conclusiones de lo expresado en el Salmos 55:
I.- Dios es nuestro ayudador cuando llegan las crisis que no podemos resolver (v.16).
1.- La decisión de buscar soluciones en Dios es individual y personal (v. 16 a).
“Yo, por mi parte,…”
2.- Buscamos de Su ayuda cuando reconocemos Su Poder sin límites.
3.- La oración es un paso fundamental en la búsqueda de esa ayuda (v. 16).
“… voy a pedirle ayuda a Dios”
II.- Dios obra y sale en mi ayuda cuando en mi oración hay fe y perseverancia (v.17).
1.- Perseverar es esencial cuando clamamos a Dios (v. 17 a).
“Mañana, tarde y noche, no dejaré de rogarle…”
2.- Al tener fe, sabemos que nuestras oraciones Él las escucha:
“Él habrá de salvarme”(v.16 b).
“Él habrá de escucharme”(v.17 b).
III.- Dios responde a la oración cambiando las circunstancias desfavorables (v.18).
1.- Las circunstancias serán cambiadas por el Poder ilimitado de Dios (v.18 a).
“Él me rescatará; me hará salir sano y salvo de la lucha que ahora libro”
2.- Ninguna circunstancia persistirá si Dios obra en mi ayuda (v.18 b).
.. Mucha gente me ataca”
La fe y la perseverancia son dos elementos fundamentales en la vida de los creyentes cuando buscamos la ayuda de Dios. Él está atento a nuestro clamor y no nos deja solos en situaciones de crisis, por el contrario, siempre acude en nuestra ayuda. No te olvides jamás de que no hay situación, por difícil que parezca, que Dios no pueda resolver a tu favor. En el relato de la experiencia del Profeta Elías vemos que la intervención y la ayuda que vino de Dios (el alimento provisto y el renuevo de sus fuerzas por parte de Dios) le permitió seguir adelante en el camino hasta llegar al monte de Dios.
El no quiere que fundas tu vida cual si fuera el motor de un auto sino que puedas repararla. El quiere que no la fundas y que salgas de la situación de quemado, para que a su vez emprendas tu andar por una ruta nueva siendo nueva criatura en Cristo Jesús. El está esperando para darte una mano y sacarte, porque no es con tus fuerzas que saldrás sino con la de Él.
Jesús dijo: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.”
Dios te bendiga
Manolo Jurczuk
Pastor

2 Respuestas para “DIOS ES NUESTRA AYUDA EN TIEMPOS DE CRISIS”

  1. gracias querido pastor por este mensaje alentador, ciertamente este es tiempo dificil donde hay muchas injusticias de toda indole y si realmente no conocemos a Dios se hace muy dificil seguir adelante con la vida,solo en Dios hallamos proteccion y descanzo.

  2. Buena palabra y a tiempo. Renueva mucho venir a los pies de cristo. En más, salís con fuerza de búfalo!!

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