CIERTAMENTE BUENO ES EL SEÑOR, PARA CON LOS DE LIMPIO CORAZÓN

CIERTAMENTE BUENO ES EL SEÑOR, PARA CON LOS DE LIMPIO CORAZÓN
Salmo 73: 1-3; 12-13; 17-28

Asaf es un salmista, un siervo del Señor. Él está ministrando en el santuario, delante del Señor. Pero en este salmo abre su corazón, hace un acto de sinceridad y cuenta lo que a él le pasó, aún estando en esa posición de servicio.
Cuenta la batalla espiritual en la que él se encontraba, batalla en la que todo Hijo de Dios se encuentra. La realidad es que todo cristiano puro de corazón puede estar a punto de resbalar. La Palabra dice “El que esté firme mire no caiga”.
La pregunta es ¿Por qué sucede eso? ¿Cómo es que de un estado puedo pasar a otro? En el Salmo 73, Asaf nos responde diciendo: Porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad de los impíos.
Asaf cuenta que se puso a ver ¡Que bien la pasan los incrédulos! ¡Que buena vida que llevan! ¡Como se divierten! ¡Como ganan dinero inescrupulosamente!
Asaf estaba poniendo su vista en la arrogancia de los infieles (v.13) Se preguntaba ¿De qué sirve mantenerse puro e inocente delante de Dios?
Asaf estaba siendo seducido por un estilo de vida relajado. Estaba viendo cuánto dinero gastaban, cómo bebían, cuántas mujeres tenían y cómo actuaban de manera injusta.

Hay personas que piensan que Dios es un mal jefe, que paga mal. Hay cristianos que creen que el mundo paga mejor y se preguntan:
• ¿De qué sirve servir al Señor? ¿De qué sirve estar en el coro, ser músico, consejero? ¿De qué sirve salir tarde de una larga jornada e ir a atender mi célula? ¿De qué sirve estar cada fin de semana en el templo, diezmar? ¿De qué sirve? Si aparentemente a los infieles les va mejor. Parece que tienen más, que son más felices y la pasan mejor.
• ¿Por qué la vida piadosa cuesta tanto? ¿Por qué la pureza de corazón es tan costosa? ¿Por qué vivir en santidad es tan cuesta arriba?

Asaf estaba pasando por esa crisis, se estaba preguntando: ¿Por qué a mí, que me he consagrado, que sirvo, me cuesta tanto y los injustos la pasan tan bien?
Asaf necesitaba no sacar conclusiones hasta ver toda la película. Cuando uno ve la foto del momento, puede llamarse a engaño.
2 Pedro 2:4-9 Explica lo que Asaf descubrió, cuál es el fin de los injustos y lo necio que es tener envidia de ellos. Cuando Asaf comienza a ver el fin de los injustos se da cuenta que ha sido torpe, como un animal sin entendimiento. Asaf se da cuenta que las riquezas del impío pierden de repente su poder en el mismo momento de la muerte y las recompensas del bueno sin pensarlo adquieren un valor eterno. Lo que parecía riqueza, ahora es desperdicio, y lo que parecía no valer la pena, ahora perdura para siempre.
No desee ocupar el lugar de los impíos para obtener su riqueza. Algún día ellos desearán tener el suyo y poseer su riqueza eterna.
No permita que las metas de su vida sean tan irreales como un sueño y que despierte demasiado tarde ante el hecho de que perdió la realidad de la verdad de Dios. La felicidad y la esperanza pueden ser una realidad, pero solo cuando se basan en Dios, no en las riquezas. Por lo tanto, debemos acercarnos a Él tanto como podamos a fin de ser realistas.

Asaf puede darse cuenta de todo eso solo en la Presencia de Dios. Salmo 73:16-17 Hasta que entrando en el santuario de Dios, comprendí el fin de ellos. Ciertamente los has puesto en deslizaderos, en asolamiento los harás caer. Mientras uno se aleja del santuario, llega a envidiar a los injustos, pero cuando vemos Su rostro, la verdad nos alumbra.
Pastor Hugo Marquez

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