“EL DESAFÍO DE LA VIDA”

EL DESAFÍO DE LA VIDA Josué 24:15–28

En sus últimos días Josué reúne a todos los líderes de Israel en Siquem y allí les hace un desafío trascendental. Era el comienzo de una transferencia en la conducción, les dice sin muchas vueltas “Yo y mi casa serviremos al Señor”, Uds. hagan como quieran pero yo…y mi casa nos determinamos seguir solo al Señor. Josué y todo Israel vivían en un territorio rodeados de naciones y pueblos alejados de Dios y por lo tanto muchos de los israelitas empezaron desviarse del camino, comenzaron a adorar otros dioses y se apartaron del Dios vivo. Una situación muy similar a la del mundo actual. Deseamos agradar a Dios pero hay un mundo que nos rodea e intenta atraernos. Vivimos cada día bajo presiones económicas, emocionales, sexuales, que tratan de destruir nuestra integridad y afectar la pureza del corazón cuando decido consagrar cada día mi vida a Dios. Josué se pone firme: Yo y mi familia vamos a seguir al Señor. El enemigo sabe muy bien que esta declaración tiene autoridad si uno vive lo que declara. Lo que digo tengo que respaldarlo con decisiones y acción. Jesús dijo en Juan 17:15-16 “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal, no son del mundo como tampoco yo soy del mundo”. Vivimos en un “sistema” llamado mundo que constantemente busca influir sobre nosotros, su propósito es apartarnos de Dios. Por todos los medios quiere tirarnos abajo en nuestro deseo de elevarnos y buscar de Dios. Y ¿Qué es el mundo? El mundo no es el lugar físico donde vivimos, se refiere a un sistema de pensamiento, a una escala de valores, a posturas filosóficas, educativas y culturales centradas en el humanismo. Un sistema que ignora a Dios, que lo afrenta y procura por medio de la arrogancia del pensamiento humano sentar en el trono de la vida al YO. Dice la Biblia que el mundo entero está bajo el maligno. 1 Juan 5:19. Esto me enseña que detrás de toda actividad del mundo operan fuerzas del mal. Dado que el mundo está bajo su influencia, Satanás utiliza todos los medios que tiene a su alcance para hacer su obra. Lo hace a través de la política, de la cultura ej. El cine, el teatro, las artes y la música, el deporte, la educación, etc.
Amar al mundo nos pone en enemistad con Dios. Santiago 4:4; 1 Juan 2:15. La Palabra nos confronta con Dios.
Josué confrontó al pueblo y Dios nos confronta a nosotros, ¿qué haremos? Josué reunió a todas las tribus de Israel en Siquem, y llamó a los ancianos de Israel, a sus príncipes, a sus jueces y a sus oficiales; y ellos se presentaron delante de Dios. Siquem es un lugar de pacto, de dedicación a Dios. Está diciendo: volvamos de nuevo a consagrarnos y renovemos el pacto. Eso es ir a Siquem.
¿Cuáles son las condiciones para ser un discípulo de Jesús, un ciudadano de Su Reino?
• Amar a Cristo más que a todo. Mateo 10.37-39.
• Negarse a uno mismo, tomar la cruz y seguir a Jesús. Marcos 8.34;
• Renunciar a todo lo que uno posee. Lucas 14.33
• Sujetarse al yugo de Cristo. Mateo 11.29
• Permanecer en Su Palabra. Juan 8.31
Al leer los evangelios uno puede pensar: ¡Oh, Jesucristo pide mucho! En realidad “no pide mucho, pide TODO”.
DIOS NOS TRAE UN DESAFIO PARA CADA UNO DE NOSOTROS.
HAZ HOY ESTE PACTO CON DIOS COMO LO HIZO JOSUÉ Y EL PUEBLO DE ISRAEL.
“Señor, me consagro a ti, que venga tu Reino sobre mi vida, sea tu Gobierno sobre mí…te entrego todas las áreas de mi vida bajo tu Señorío, derrama de tu Santo Espíritu y lléname. En el Nombre de Jesús. Amén”

Dios te bendiga
Adriana y Manolo Jurczuk
Pastores

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