LA ORACIÓN CON PODER

Hoy hablaremos acerca del efecto, la influencia, el impacto que producen nuestras oraciones y nuestro clamor a Dios en las esferas celestiales.
Para la campaña que hoy comienza, tenemos como objetivo encender un espíritu de oración que afecte nuestra vida personal y nuestro ámbito natural (ciudad, provincia, país). Lo haremos a través de los 40 días de ayuno, oración y renovación personal.
También entendemos que es el tiempo de que nuestras oraciones sean investidas con el Poder de lo alto y produzcan ese impacto que todos deseamos.
Cuando transitamos por momentos difíciles, por situaciones problemáticas, nos sentimos mal, enojados, angustiados, temerosos, cuando vemos sufrir algún ser querido, y entramos en un ambiente donde se respira oración y clamor a Dios, experimentamos enseguida la influencia de ese ambiente, somos cambiados, salimos con otros pensamientos, con otra percepción y nuestra capacidad de entender y amar es impactada. En ese momento, Dios nos llena de Su Presencia y toda la angustia que nos oprime, se disipa, Él nos infunde aliento y nos fortalece.
Hay 2 pasajes en la Biblia que nos ayudan a entender lo que la Oración, como instrumento que Dios nos dejo, puede obrar en nuestra vida y en nuestra realidad.

Marcos 11:22-26 Apocalipsis. 8.1-6
En la carta de Juan, producto de la visión que Dios le mostró en la Isla de Patmos, se describen los efectos que producen las oraciones del pueblo de Dios, el impacto en el cielo, tanto su ruta de ida como el retorno con las respuestas a las mismas. Además de toda la exégesis que uno puede hacer referente a lo escatológico, acá se nos revela la importancia que Dios le otorga a las oraciones, tus oraciones, las mías, por eso, no debemos dejar de orar porque las oraciones afectan el cielo y provocan reacciones y respuestas en la tierra.
El otro pasaje que está registrado en el evangelio de Marcos, nos introduce en algunas condiciones que requiere la oración para potenciarse, para obrar con poder:
1.- La oración poderosa debe ser hecha sin una pizca de duda: v.22: dice Jesús…tened fe en Dios. ¿Qué debo tener como algo primordial? Fe. Lo dice enfáticamente porque Jesús sabe el efecto deletéreo de la duda en la operación y en el proceso de la oración. Cuando yo me acerco a Dios con algo de duda, aborto la posibilidad de que Él pueda obrar…y vivir en este sistema llamado mundo donde soplan vientos contrarios a todo lo que sea Dios y su obrar…la creación en duda, la veracidad de la Palabra en duda, la existencia de Dios también en duda, hasta nuestra vieja manera de conducirnos nos juega en contra, dudamos y claudicamos en la fe… el apóstol Pablo en Romanos 8:25-27 nos tira un salvavidas… al decirnos del obrar del Espíritu Santo a nuestra favor cuando dice que Él intercede a nuestro favor… y nos asiste para que no fracasemos en el intento de vivir por fe. Gracias Señor por esta Palabra.
2.- La oración poderosa pronuncia con autoridad la Palabra declarada por Dios: dice el v. 23: “ les aseguro que si alguno le dice a este monte: Quítate de ahí y tírate al mar, creyendo, sin abrigar la menor duda de que lo que dice sucederá, lo obtendrá” orar una Palabra como esta, está al alcance de todos, yo no necesito tener jerarquía o cierta posición, con solo creer, sucederá, pero también es cierto que para declarar esto, debo conocer a Dios, esto implica vivir una vida de intima relación con Él. Cuando vemos con los ojos físicos, todo resulta imposible, pero viendo con los ojos del Espíritu, acá la cosa cambia porque para Dios no hay nada imposible.
3.- La oración poderosa es la que con esperanza aguarda lo que Dios hará. V. 24 “Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo, y lo obtendrán” Hay una expectativa por lo que Dios va hacer, pero se requiere paciencia. Es menester perseverar en las adversidades porque el enemigo ataca tratando de minar nuestra fe y hacernos caer en el desaliento. Debemos descansar en el Omnipotente Dios y esperar en Él.
4.- La oración poderosa es la que perdona toda ofensa: v. 25 “Y cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo les perdone a ustedes sus pecados” Un corazón no perdonador, contaminado por el enojo, por el resentimiento o cualquier otro sentimiento negativo, esa oración de ese corazón no puede llegar al incensario de oro de los cielos, a ese ámbito santísimo donde se depositan nuestras peticiones no puede acceder nada pecaminoso. Esa oración rebota en el techo y de ahí no pasa. Por eso, si deseamos que nuestra oración llegue al trono de Dios debemos tener un espíritu de perdón.
Entonces, la oración de poder que impacta el cielo, es la llave que hace descender recursos sobrenaturales sobre la tierra. Tu oración, nuestra oración tiene efecto si la hacemos de acuerdo a las Palabras de Jesús, y que podamos aprender a tener oraciones de impacto para la Gloria de Dios, para extender Su reino y para ser bendecidos por Él. Es el momento de interceder, por la iglesia, por la ciudad, por el país, elevamos nuestro clamor a Dios. Este domingo comenzamos por 40 días a interceder y orar por cada uno de nosotros, por la iglesia, por la ciudad, provincia, y por el país que Dios quiere que sea.
Cuando oramos así, Dios se complace, los ángeles callan y el cielo entero huele a perfume agradable a Él
Aleluya!!

Dios te bendiga esta semana
Adriana y Manolo Jurczuk
Pastores

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