“TODOS PROCURABAN TOCARLO”

Lucas 6:19

Este es un relato que se desarrolla en el contexto de la elección que hace Jesús de los 12 discípulos…Él oró toda la noche para decidir a quién llamaba y cuando llega al valle,  se encuentra con una multitud que lo está esperando…y el Dr. Lucas expresa en su relato …”que todos procuraban….tocar a Jesús…”

Esta frase me impactó y me llevó a pensar en el significado de procurar: esta palabra significa: Intentar, conseguir o lograr un objetivo o un fin, es esforzarse, emprender, tratar, ir a la caza de lo que se desea….denota un esfuerzo superlativo, máximo, denodado. En las distintas versiones encontramos distintos episodios de eventos que expresan lo que la gente hacía: procuraban tocarlo porque Poder salía de Él que sanaba…hay otros pasajes en los evangelios que expresan el deseo de tocarlo: Mateo 9:21; 14:36; Marcos 3:10; Lucas 5:17; 6:18.

El Poder sanador reside en Jesús… Él es quien sana…no lo debemos olvidar…hoy a Jesús no lo podemos tocar con nuestras manos como siglos atrás muchos así lo hicieron.  Los que estaban enfermos, tenían fe en Él y creyeron que Jesús era el Hijo de Dios, fueron sanados de inmediato cuando Él los tocaba con sus manos o les enviaba  Palabra de autoridad hasta el lugar donde se encontraban. Estos milagros hicieron que muchos experimentaran un cambio total en sus vidas. Si bien es cierto que Jesús corporalmente no puede ser tocado, sí lo podemos “tocar por medio del brazo de la fe, cuando con nuestro clamor y con las oraciones obtenemos respuesta”. La Palabra de Dios dice que si clamamos a Él,  Él nos responderá de acuerdo a Sus recursos que son inagotables. Quienes permanecen  afirmados en La Palabra al igual que Jesús, resisten a toda tentación declarando lo que está escrito.

Tenemos que llamar las cosas que no son como si fueran, (Romanos 4:16-18)  si estamos enfermos, tenemos que confesar que Dios nos sanará pues Él cumple Sus promesas y nunca deja de cumplirlas. Si nos mantenemos firmes en nuestra fe y sometidos a Dios, el diablo tendrá que huir de nosotros (Santiago 4:7).

Clamemos al Espíritu Santo de Dios para que nuestra fe crezca y que contra viento y marea continúe creciendo. El Señor es fiel y para siempre es Su misericordia.

Todos procuraban tocarlo porque poder salía de Él…, pero no debemos dejar de pensar que de parte de Jesús también viene un toque que es trascendente, el toque de Jesús, es el toque de Dios Cuando Él extiende su mano en una vida y  la toca siempre hay un propósito, se producen cambios.

Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: – Quiero. Queda limpio. Y al instante el leproso quedó limpio (Mateo 8:3)

Su toque es un toque personal, cuando Jesús tocó al leproso, demostró el deseo de su parte de estar íntimamente involucrado en la vida de ese hombre.

Su toque es un toque trascendente – Toca a un Simón y lo convierte en Pedro. Toca a un Jacob y el suplantador y mentiroso se convierte en Israel, el Príncipe de Dios, “tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba…… No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel….” (Génesis 32:25-31)

Su toque transforma a Abram en Abraham. Ese toque cambia a Moisés, un asesino en el hombre más manso de la tierra y un líder que conduce al pueblo de Dios en su liberación. Su toque transforma a un desconocido llamado Jeremías en el  Profeta de Dios. Su toque cambia a Santiago y Juan, llamados Boanerges: Hijos del Trueno, en el primer mártir y el apóstol del amor, respectivamente. Su toque es un toque transformador.

¿Puedes decir hoy que has experimentado el Poder de Su toque en tu vida?

Si no lo has experimentado, busca pronto a Jesús y dile:

“Señor, Tú puedes limpiarme y transformarme”; “Señor Jesús, tú puedes sanarme y salvarme.” “Tú tienes el Poder.”

Él no hace acepción de personas,  Él te tocará y te sanará en mente, cuerpo, alma y espíritu…

No cargues más tiempo con tu pecado, con tus problemas, con tus dificultades, con tus excusas. Ya no sigas con ese matrimonio en crisis, con ese fracaso económico, deja que en esta hora Jesús haga los cambios definitivos. Ya no sigas caminando lejos de Jesús, llénate de Su Presencia. Ven, acércate, toca a Jesús y deja que Él te toque a ti. Ya no sigas más con tu vida de miseria, clama a Jesús y dile: “Jesús, sálvame” “AYÚDAME, SÁNAME, LÍMPIAME, TÓCAME… y Él lo hará” Gloria a Su Nombre!!!

 

Dios te Bendiga en esta semana.

Pastores Adriana y Manolo Jurczuk

 

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